¿Por qué el centro escolar determina que no es acoso escolar?

En el primer lugar, la detección de los casos de acoso escolar se llevan a cabo por los propios centros educativos.
Los centros escolares minimizan el problema del acoso escolar. 

  ¿Existen conflicto de intereses? Sí. 

El centro escolar es Juez y Parte.

La obligación por parte del centro educativo es notificar el/los casos de acoso escolar a la Inspección Educativa y abrir el protocolo de actuación.

Una ves activado el protocolo de acoso escolar se nombran dos instructores elegidos por el/la director/a entre el profesorado del centro educativo. El propio centro investiga si ha existido o no el acoso.
 
¿Por qué no cumplen con su obligación? ¿Qué motivos hay?

Si el resultado de la investigación señala que ha existido acoso escolar, el centro tiene una larga tarea burocrática por delante.

- Informes a la Inspección.
- Diseñar y mantener un plan de investigación y seguimiento.  


El miedo de reconocer el acoso genera obligaciones al centro que no puedan o no sepan cumplir.

El no querer "complicarse la vida" los centros educativos, no llegan a denunciar ante Inspección de Educación los casos de acoso por temor a ver su actuación fiscalizada y supervisada por la Inspección, y tener que dar explicación y rellenar papeles.

También está el miedo de enfrentarse a los padres de los acosadores, los padres que no quieren reconocer que sus hijos/as son los pequeños "DELINCUENTES".

Los padres/madres de los acosadores suelen defender a sus hijos/as, negar el acoso escolar, alegar que son cosas de niños, quitarle importancia, o en el peor de los casos, mostrarse agresivos con el personal del centro o amenazarles con denunciar en el caso que hay sanciones disciplinarias.

El centro escolar determina que no es acoso escolar y la Inspección no lo remedia, el caso no lo contabilizan. (aquí no ha pasado nada, y todos contentos), un caso menos que sale en el informe de los casos anuales.  Así, vemos en los periódicos la noticia por parte de la Inspección de Educación: 
"DISMINUYEN LOS CASOS DE ACOSO ESCOLAR" 
si los caso se contabilizan como toca, no tendríamos estas noticias falsas. 
Mientras los casos de acoso escolar los investigan los propios colegios, las cifras reales del acoso escolar nunca saldrá a la luz y menos si la víctima no lo denuncia y no ejerce acciones legales. 

Si la investigación determina que no ha habido acoso escolar, es todo más sencillo. En este caso se trata el problema como "un conflicto" entre niños/as y no sale del centro.
- No hay informes.
- No hay expediente disciplinario.
- Cero problemas con los padres/madres de los acosadores/as. 

¿HAY CONFLICTO DE INTERESES? SÍ. EL CENTRO ESCOLAR ES EL JUEZ Y PARTE. 

 Las familias de las víctimas en estos casos reciben respuesta de dos lineas, sin explicación y motivación alguna, incumpliendo toda la normativa de notificación administrativa. 


¡NO SOLO LOS CENTROS EDUCATIVOS TIENEN CONFLICTO DE INTERESES!

La Inspección Educativa también tiene intereses, como Administración Pública, bajo el mando de los Cargos Públicos.

Reconocer un aumento en las cifras de acoso escolar implicaría reconocer que el protocolo y las medidas establecidas no están funcionando. Además suelen ser reacios a subsanar la plana a los centros educativos, a los que únicamente ASESORAN, en materia de acoso y NO SUPERVISAN ni CORRIGEN defectos de actuación, como cabría de esperar de cualquier función INSPECTORA.
En la mayoría de los casos, la Inspección remite a las actuaciones del colegio, instituto, limitar a reiterar lo que dijo ese. Ante todo eso la víctima queda indefensa.


  En estos casos los padres son "detectives" aportando material probatorio, mientras los centros educativos determinan que no había "indicios" del acoso escolar.

Recordad cómo se actuó ante estos casos: 

2019- Denuncia Judicial al Centro Escolar San Vicente de Paúl (acoso escolar que sufrió la víctima durante 4 años). 

Instituto Juan de Villanueva, Madrid, dos veces denunciado (agresiones y amenazas de muerte a sus dos hijos, el Instituto no activa los protocolos). 

IES Ciudad de Jaén, Madrid, dos alumnos se suicidaron (los padres denunciaron el acoso en el Instituto pero el abuso continuo).  

San Juan d Alacant, colegio Carmelitas (por no intervenir ante el acoso que sufría su hijo durante tres años).

IES Mutxamel el alumno intenta suicidarse por la culpa del acoso escolar. 


Diego, madrileño de 11 años, escribió una nota antes de dejarse caer al vacío desde una ventana: «...no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir...»; 

Jokin el que se arrojó desde la muralla de Hondarribia para "ser libre, oh, libre", como dejó escrito en su despedida en 2004. Tenía 14 años, un episodio en el que se hizo sus necesidades en clase y, tras éste, 12 meses de insultos y malos tratos a su espalda.

 Carla salió una mañana de casa y caminó en dirección contraria al colegio con una decisión firme e irreversible. Dirigió sus pasos a un acantilado en Gijón y se tiró al mar, donde encontraron su cuerpo flotando a media tarde. Era abril de 2013 y su madre estaba a punto de cambiarla de colegio, pero para esta adolescente de 14 años ya todo era tarde.
 

 
Aránzazu, la adolescente introvertida de 16 años que estudiaba 3º de la ESO en el instituto Ciudad de Jaén de Madrid, hasta que optó por cortar por lo sano arrojándose al vacío desde su casa, el sexto piso de un edificio en el distrito madrileño de Usera. "Estoy cansada de vivir", zanjó.


Su hijo es víctima de acoso escolar, te podemos ayudar:

Asociación Contra el Acoso Escolar Castellón, ACAEC
asociacion@acaec.es
964962144, 623357885

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